Esta entrada la debí haber escrito hace algún tiempo, ya que estuve en el museo del ferrocarril de Yucatán a finales de Diciembre de 2016. Sin embargo, como siempre me sucede, las cosas se me traspapelan al estar ocupado.

Pero me acorde una vez encontré las fotografiás que tome ahí en lo que limpiaba mi teléfono. E igual recordé lo mucho que necesito de nueva cuenta contar con una cámara profesional.

El Museo

No voy a mentir, estuve cazando por mucho tiempo el entrar a ese lugar. Resulta que solo ciertos días, entre semana, está disponible y solo a ciertos horarios. En mi caso, tuve mucha suerte de llegar un Viernes a las 10 de la mañana y poder entrar.

Ya había intentado los domingos y sábados sin suerte.

Puedes ingresar siempre y cuando haya alguien que te pueda atender. No hay forma de entrar si no hay alguien del museo para atenderte, aunque hay guardias.

El museo es una zona aparte de La Plancha, alejada de los otros peligros que hay en el lugar. La entrada es gratuita, aunque aceptan donativos. Si vas, ayúdales. El lugar necesita cada centavo.

El lugar es una maravilla, en especial si eres a los que les encanta explorar. Las instalaciones pudieran haberse usado mucho mejor, pero no es algo que en verdad afecte la experiencia. Con tan solo ver lo mucho que hay ahí, te puedes pasar un muy buen rato. Pero preparate, el calor de Yucatán te hará sudar mucho… aunque creo que eso no te detendrá si en verdad quieres estar ahí.

Lo mejor del Lugar: La Baldwin UdeY 270 a Vapor

Imagen de frente de la UdeY 270, mostrando su número en blanco dentro de un circulo en rojo

Locomotora UdeY 270 en el Museo del Ferrocarril de Yucatán, de Perfil

La razón por la que quería entrar era por esta máquina de vapor. Por desgracia ya no es nada funcional. Pero pude saber que en los patios de la Plancha de Mérida todavía hay restos de otras máquinas similares. Mi buena vista aún me sirve bien y mi memoria también.

Interior de la cabina de la máquina a vapor UdeY 270, en Mérida Yucatán.

Interior de la UdeY270

La condición en la cual estaba la Unidos de Yucatán 270, llamada Cansahcab, me dejó un poco triste al principio. En especial por que, por afuera, pareciera que el tiempo no le había pegado tan duro. El clima en Yucatán es algo generoso en ese aspecto. Pero por dentro era otra historia. Le hacían ya falta muchas piezas… pero en parte era de esperarse.

Aun así, luce muy coqueta para su edad. Además, hay que recordar que la misma, al parecer, ha estado fuera de servicio desde 1967. Si es así, eso indica que ha logrado sobrevivir gracias al esfuerzo de muchas personas.

Por lo que pude saber, en algún momento hubo la intención de restaurar una de las locomotoras de vapor abandonadas. Incluso puedes encontrar parte de ella en el patio. Por desgracia, el proyecto nunca prospero. Tener una máquina de vapor en operación, para eventos especiales, hubiera sido genial.

Tener más joyas históricas en el museo del ferrocarril de Yucatán hubiera sido genial.

No todo en el museo es la UdeY 270 de vapor. También puedes encontrarte otras máquinas a diésel, vagones y hasta carros de carga.

Explorando el Museo del ferrocarril de Yucatán

Imagen en la cual se puede observar el patio principal del museo, con varias máquinas diésel en el lugar.

Imagen abierta del Museo

Para hacer la historia corta, tuve la oportunidad de ingresar a muchas de las máquinas, vagones y hasta cabuses que tienen en el lugar. Hay algunos que son bastante interesantes de ver, gracias a la buena condición en el cual se encuentran.

Imagen que muestra el deterioro en un cabús, con la mayoría de la madera en su interior carcomida

Interior de cabus deteriorado

Otros, por ejemplo las máquinas diésel, ya no tienen una buena parte de su interior. Por lo cual debes de caminar con cuidado por su interior. Pero te permite disfrutar de lo grande que son. Los vagones son lo mejor, en especial los que cuentan con aire acondicionado y tiene material histórico en su interior.

Me hubiera gustado que se contase con mayor material en el lugar, más sobre la historia de la UdeY 270. Más sobre la historia de los trenes en Yucatán. Pero muchas veces también es bueno mirar en la Internet, ya que ahí puedes encontrar grandes artículos sobre el tema.

Conclusión

El museo del ferrocarril de Yucatán es un gran lugar si eres aficionado a los trenes y su historia. De lo contrario no lo encontrarás el “chiste”. En el lugar hay todo tipo de vagones y máquinas que puedes explorar. Eso es genial, ya que puedes casi estar en los lugares de quienes operaron dichas máquinas.

Imágen de un vagón antiguo de madera, en un estado avanzado de deterioro

Vagón antiguo en el Museo. Se planeaba restaurarlo

Por desgracia, hay muchas cosas que se encuentran abandonadas. Algunos carros se encuentran cerrados ya que son muy peligrosos. Los proyectos de restauración, por desgracia, parecen que no se llevarán a cabo.

Es una pena. Incluso, cuando pregunte, ya no se realizaban recorridos en los ferrocarriles. Eso ya es parte de la historia. Hubiera sido genial poder agendar un tiempo para poder dar una vuelta en un vagón de tren de nueva cuenta.

Posiblemente eso será posible en otro momento.

Pero mientras tanto, queda ver que se hará en los patios de la Plancha. Y quizá con un poco de suerte, algún día algunos otros ferrocarriles de Yucatán puedan ser rescatados como algunas máquinas de vapor que terminaron en el Walt Disney World de Florida.

Pero esta vez para el deleite de quienes vivimos más cerca de esta tierra del henequén.

El Museo del Ferrocarril de Yucatán
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Este es mi alter ego, el resultado de muchas experiencias, muchos experimentos en la red. Escribo por placer sobre muchas cosas, incluyendo Videojuegos, Internet, Diseño Web, Programación y Seguridad.