Para muchos ya no es novedad lo del espionaje en México. Sin embargo, el revuelo que alcanzó esta vez ciertamente no tuvo precedentes.

Por desgracia, se dio en medio de un ambiente lleno de violencia y corrupción. Hechos que causaron que este fuera un incidente por más lamentable.

Mientras más información ha surgido sobre los hechos del espionaje en México, más triste se ha hecho el caso.

En mi opinión, no pudo llegar en un peor momento. Si el vendaval ya estaba pegandole fuerte al país, esto vino a tirar el poco circo que quedaba.

Ya sabemos como se uso el software PEGASUS para llegar a quienes se deseaba vigilar. Lo triste del caso es como se pueden enfocar tanto dinero y esfuerzos en algo que solo daña al país.

Los objetivos del espionaje

El espionaje puede ser una herramienta muy eficaz. En especial si se realiza en contra de delincuentes. Pero ese no fue el caso en México.

Su uso es justificable cuando se le hace contra terroristas o criminales. Pero, ¿Por qué reporteros? ¿Activistas? ¿Contra quien denuncia corrupción? Es ahí en donde todo se vuelve bizarro. Sin sentido, desde el punto de vista del manejo del mensaje.

Es ahí en donde queda claro que los objetivos en México están desviados. Este escándalo no pudo pasar en peor momento.

México vive una ola de violencia desde hace algunos años y esto solo acentúa un mensaje: Se combatirá al mensajero, no al mensaje.

Con esas herramientas no se ha decidido combatir la criminalidad. Se decidió pelear contra quienes denuncian la corrupción. Contra quienes denuncian las desigualdades.

Si se analiza ello en el contexto de que en México exista una alta impunidad, no hay forma de vislumbrar un futuro positivo. Como mencione antes, se combate al mensajero y no al mensaje, ya que el fin último es cuidar las apariencias.

Pero el país ya está tan quemado que eso es lo último que se debería de cuidar.

Mal y de Malas con el Espionaje en México

Desde que 2014, cuando sucedió el secuestro de los 43 de Ayotzinapa, todo ha sido un desfile de errores. Eso ha sido un antes y un después. Un parte-aguas para el actual desastre nacional.

Pero me preocupa más que no se haya hecho nada para corregir el rumbo. Alguien con capacidades medianas de planeación ya hubiera hecho algo. Pero hasta el sol de hoy, los mismos errores siguen sucediendo.

¿Por qué? ¿Por qué es que no buscan mesura? ¿Corregir el camino?

Ya no estamos en los años 80’s, cuando era todavía fácil el manipular la información que le llegaba a la población. Hoy en día, con las redes sociales y el Internet, es prácticamente imposible evitarlo. Pero no se han dado cuenta. No se han percatado de que el mundo ya cambio.

Puede ser porque hay intereses de por medio. Pero el mensaje sigue siendo claro. En México no se combatirá la delincuencia o corrupción, si no a quienes la denuncian.

Eso es muy triste. Como Mexicano. Como nación.

¿A seguir esperando respuestas?

Si bien el espionaje en México no es novedad, si tomó relevancia en el contexto actual. Nos da la referencia que los intereses están muy desviados de la realidad. De lo que viven todos los ciudadanos.

Pero eso no significa que nos rindamos. Hay que hacer lo que nos compete para hacer de México un lugar mejor.

Tiempos mejores llegarán, pero todos tenemos que hacer lo que nos toca para lograrlo.

Lo peor que podemos hacer en este momento es rendirnos como nación.

El espionaje en México: Irónica Realidad
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